Multitudinaria movilización gremial en defensa del empleo

Con críticas a Macri, el sindicalismo unido protestó contra los despidos y la inflación. Advirtieron con un paro nacional.

El movimiento sindical organizado, con la excepción de la CGT de Luis Barrionuevo, confluyó ayer por primer vez en una misma movilización que resultó multitudinaria en el centro de la ciudad de Buenos Aires, donde reclamó al gobierno de Mauricio Macri por los despidos, la inflación y el impuesto a las Ganancias, al tiempo que advirtió que, de no haber una pronta respuesta, se profundizará el plan de lucha. Según los organizadores, unas 300 mil personas acompañaron las demandas gremiales. Hubo mucho bombo, banderas y apetecibles choripanes.

El secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, fue el encargado de cerrar el acto en el Monumento al Trabajador, acompañado por sus pares de la CGT de Antonio Caló; de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, y de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, que lo precedieron en el micrófono.

Procurando no romper todos los puentes con la gestión Macri, tanto Moyano como Caló coincidieron en que la movilización no fue “en contra de nadie” sino “a favor de los trabajadores”, mientras que el camionero, a la vez, dijo que las centrales no son “enemigas del gobierno”, sino de “las políticas que implemente en contra de los trabajadores”.

En vísperas del Día del Trabajador, Moyano le pidió a Macri que “se asesore” y “no se deje llevar por los técnicos”.

La nota la dio el líder de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, quien a último momento se ausentó del acto por la presencia de sectores kirchneristas.

Moyano se quejó de la “inflación desbordante” y de que el gobierno “se empecina” en rechazar la ley antidespidos que se discute en el Congreso: “Se empecinan en querer hacernos creer que (la ley) es perjudicial para la economía, (pero) es perjudicial para los sectores que representan”, apuntó el camionero.

A su vez, varias veces machacó con las respuestas que ya hubo para sectores como el agropecuario, con bajas de retenciones y giros de fondos, y pidió al gobierno que haga lo mismo con “los trabajadores, los jubilados y los sectores más débiles” de la sociedad.

El dirigente camionero volvió a reclamar además por el impuesto a las Ganancias, al que tildó de “perverso” y se quejó porque “en definitiva hoy pagan más trabajadores de los que pagaban en el gobierno anterior”.

Previamente, Caló ratificó “la unidad de la CGT”. Incluso trascendió que la CTA también avanzaría antes de fin de año en formalizar la unidad. “Si el presidente veta la ley antidespidos, los trabajadores en su conjunto vamos a salir a la calle”, destacó el líder de la UOM.

Micheli, en tanto, advirtió que “habrá paro nacional” si el gobierno “no escucha” y “veta la ley” antidespidos. Al abrir los discursos, Micheli señaló: “Mucha tristeza sería que no saliéramos a la calle frente a los despidos, la pobreza y la miseria que cobran nuestros viejos”.

“Todas la medidas de este gobierno son para los grupos concentrados”, indicó el dirigente de la CTA y añadió: “No es cierto que el gobierno tenga un plan para poder cambiar esto, el plan que tienen es que sigamos pagando los trabajadores la crisis”.

Por su parte, Yasky planteó: “Vamos a ir al Congreso para que se apruebe la ley antidespidos. Esperemos que Macri no se anime a vetarla. Que sepa que si veta la ley este acto va a ser una miniatura comparado con el que vamos a hacer”. El locutor calculó que al acto asistieron “más de 350 mil personas” y entre la multitud se destacó la presencia de afiliados del gremio de Camioneros y de otras organizaciones como, ATE, UOM, La Fraternidad, Uocra, UPCN, Metrodelegados, Judiciales, Dragado y Balizamiento, Vidrio, Sadop, UDA, Empleados de Peajes, Conductores de Taxis, Luz y Fuerza y Textiles, entre otros.

También asistieron dirigentes del Frente de Izquierda; se lo vio al ex jefe de gabinete kirchnerista Aníbal Fernández, mientras que hubo presencia de militantes de La Cámpora, del partido Miles que lidera Luis D’Elía y del PJ nacional y bonaerense como Daniel Scioli y Fernando Espinoza.

Apenas finalizó el discurso de Moyano, los cuatro jefes sindicales posaron para las fotos y por los altoparlantes empezó a sonar la marcha peronista, a la que luego le siguió el clásico tema de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Ji, ji, ji, mientras la multitud comenzaba a desconcentrarse.

BARRIONUEVO SE BAJÓ

El líder de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, se bajó ayer a último momento de la marcha de las centrales obreras debido a la participación de “los mariscales de la derrota”, en alusión al kirchnerismo, en tanto que mañana celebrará el Día del Trabajador con el presidente Mauricio Macri. Barrionuevo se ausentó del acto con el argumento de que no podía compartir una marcha con kirchneristas. Y organizará el tradicional locro del 1º de Mayo en un centro cultural de los Gastronómicos.

NUMEROSA COLUMNA

Varios gremios de la ciudad participaron ayer de la movilización en Capital Federal para protestar contra “el ajuste” del gobierno de Macri. Entre las delegaciones sindicales más numerosas que viajaron a Buenos Aires estuvieron la de los Recolectores de Residuos, que de hecho paralizaron sus tareas, y la de Empleados de Comercio. “Fuimos a defender las fuentes de trabajo y a repudiar la política de despidos indiscriminados”, indicaron desde el gremio local de los trabajadores mercantiles.

FECHA DE REUNIFICACIÓN

El secretario general de la CGT Alsina, Antonio Caló, destacó ayer en el acto multitudinario e histórico, donde confluyeron la mayoría de las corrientes sindicales, que “las tres CGT hemos decidido que vamos por la unidad y vamos a ser una sola CGT; la fecha es el 6 de junio, donde vamos a hacer un comité central confederal y el 22 de agosto, día del renunciamiento histórico de Evita, vamos a hacer el congreso nacional de la CGT para unificar a la central obrera”, hoy partida en tres.

El gobierno negó despidos

El gobierno salió a responder los planteos sindicales y dijo que la movilización de los gremios fue “una sana expresión del movimiento obrero”, aunque señaló que se combinaron “presiones sindicales con sectores del kirchnerismo que quieren que le vaya mal a la Argentina”.

“Es una sana expresión del movimiento obrero el poder manifestarse, encontrarse en ocasión también del Día del Trabajador”, sostuvo el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

En rueda de prensa en la Rosada, el ministro coordinador fue consultado sobre las críticas de las centrales obreras y afirmó: “Coincidimos con prácticamente todas las preocupaciones del sindicalismo planteadas”. “Allí se han combinado presiones sindicales, con las que estamos trabajando, con también sectores del kirchnerismo como (el ex jefe de Gabinete) Aníbal Fernández, (el líder de Nuevo Encuentro, Martín) Sabbatella u otros dirigentes que no han tenido problema en plantear que quieren que le vaya mal al gobierno por una especulación política”, agregó y dijo que la ley antidespidos que tiene media sanción del Senado, es “contraproducente”.

Con respecto al empleo, dijo: “No compartimos el diagnóstico porque presentamos cifras oficiales que indican que la situación es la misma de los últimos cinco años: no crece ni decrece pero sabemos que hay situaciones puntuales como en la construcción y las derivadas de la crisis en Brasil. E insistió en que “la mayoría de las empresas están por tomar y no por despedir”.

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